Parecía imposible, pero no, a David Beckham aún le quedaba sitio para tatuarse una palabra más en su cuerpo de jamón serrano, pero esto era algo sabido, no nos coge de sorpresa. Simple, sin demasiados aspavientos, que ya son muchos, sólo el nombre de la niña de sus ojos: Harper.
Noticias relacionadas
comments powered by Disqus

