
Más que espectacular diría que por fin Keira Knightley se ha animado a coger algo de peso y parecer más sana. Eso o que su vestido estampado de la colección otoño-invierno 2011 de Mary Katrantzou le favorece tanto que hasta podríamos pensar que no anda siempre en el límite del peso pluma y por fin tiene cara de haberse ventilado un buen cocido con el que coger algo de color, porque últimamente nos tenía preocupados con esa delgadez cadavérica que le había dado por lucir.
Noticias relacionadas
comments powered by Disqus

