
Mira que es apañada esta chica. Como ya sabréis, Kate Winslet se encontraba en la mansión de Richard Branson cuando se incendió hace unos meses. La tía le echó narices y no sólo salió indemne después de poner a sus dos peques a salvo, sino que también ayudó a más gente a poner pies en polvorosa. Ahora bien, no os penséis que salió a la remanguillé, que diría mi abuela, no. Kate, en un alarde de saber estar, elegancia y discreción, tras asegurarse de que los críos estaban de una pieza, volvió a su habitación decidida a ponerse un sujetador. Ala, nada de despiporre, ni aunque las llamas estén a punto de dejarnos cual morceñas. Les dije a mis niños: “Es un incendio, está bien. Volved a vuestra habitación dos minutos y cerrad la puerta”.
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