¿Es el coqueteo un engaño?

¿Es el coqueteo un engaño?

Imagina este escenario. Estás en una fiesta sin tu pareja. Un chico se te acerca y empieza a charlar contigo, y te das cuenta de que está interesado. Le sigues la corriente porque es guapo y coquetear puede ser divertido, pero no tienes intención de enrollarte con él ni de darle tu número. Al final de la noche, vas de camino a casa y tus amigas te preguntan sobre tu conversación con el chico. "¿Qué pensará tu novio?", te preguntan. No te lo habías planteado. Para ti, el flirteo era inofensivo, algo para pasar el rato, o incluso para subir un poco tu autoestima. Pero ahora que tus amigas sacan el tema te preguntas: "¿acabo de engañar a mi novio?".

Entonces, ¿coquetear es hacer trampa? La respuesta no es tan sencilla. En primer lugar, todo el mundo tiene una definición diferente de engaño, y el coqueteo puede ir desde una simple sonrisa hasta el roce en la pista de baile. Aun así, para intentar llegar al fondo de esta complicada cuestión, hablé con Maria Sullivan, vicepresidenta y experta en citas de Dating.com, sobre el engaño, el flirteo y cómo podría afectar a tu relación.

En primer lugar, creo que es importante definir el engaño, porque muchas personas tienen diferentes definiciones del término. Según María, "el engaño es cualquier comportamiento que estás fomentando y en el que participas activamente, y que no querrías que tu pareja supiera". Aunque explica que puede tener lugar por teléfono o por mensajes de texto, el engaño "suele estar ligado a algo físico". Dicho esto, también existe el engaño emocional, que María define como el hecho de que un miembro de la pareja "dirija su tiempo, concentración y energía hacia otra persona que no sea la persona con la que tiene una relación, hasta el punto de que su pareja real se sienta desatendida".

Sin embargo, María señala que el engaño emocional no es sinónimo de coqueteo, ya que incluye una falta de confianza que "va más allá de lo físico, hacia el proceso de pensamiento profundo y activo que hay detrás".

Dicho esto, María no considera que el coqueteo sea un engaño. "Los seres humanos están destinados a interactuar con la curiosidad y esas interacciones tienen infinitas interpretaciones, lo que significa que no todos los escenarios de coqueteo son alentados por ambas partes o interpretados a través del mismo contexto", dice. Mientras que una persona puede pensar: "Vaya, esta chica está coqueteando conmigo", la otra puede pensar que sólo está siendo amistosa.

Además, muchas personas son coquetas por naturaleza. Sonríen a la gente o quizá guiñan mucho el ojo, cosas que mucha gente equipara con el coqueteo. Pero el hecho de que hagas un cumplido a alguien no significa que quieras enrollarte con él. María sugiere que si coquetear de forma natural forma parte de tu personalidad, "tu pareja ya debería ser plenamente consciente y estar cómoda con este aspecto de tu carácter". Si no lo está, es hora de tener una conversación.

Sin embargo, algunas personas consideran que coquetear es engañar. En una encuesta muy poco científica que publiqué en mi historia de Instagram, el 34% de los encuestados dijo que consideraba el coqueteo como un engaño. María insiste en que si uno de los miembros de una relación está preocupado por el coqueteo, esos pensamientos son completamente válidos. "Sus preocupaciones también deben ser escuchadas y atendidas para garantizar una relación sana", dice. A menudo, salir con alguien que coquetea puede llevar a los celos y, aunque sus acciones no sean físicas y no signifiquen nada en absoluto, si están molestando a su pareja, es importante tener una discusión al respecto.

Si esto es un problema para ti y para tu pareja, María sugiere crear pautas y distinguir lo que está fuera de los límites (no coquetear con ex, no aceptar un regalo).

Es imposible decir si coquetear es engañar o no. Depende del contexto del coqueteo, de lo lejos que llegue el coqueteo y de las opiniones de las personas involucradas en la relación. Por eso, es importante que hables con tu pareja y le preguntes si considera que coquetear es engañar y qué está fuera de los límites de este acto. Sin embargo, en caso de duda, María tiene una métrica bastante fácil de tener en cuenta. "Si no lo harías delante de tu pareja, deberías considerar no participar".

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