Burnout de mitad de curso: Cómo prevenirlo

Burnout de mitad de curso: Cómo prevenirlo

El segundo semestre del curso escolar acaba de empezar, pero tú ya estás cansado, ya anhelas el verano. Viniendo de unas agradables y relajantes vacaciones de invierno, la escuela te parecerá más agotadora que de costumbre. Si empiezas a sentirte así, estás pasando por la misma experiencia que un incontable número de adolescentes. Pero, con estos consejos, conseguirás la motivación necesaria para superar el segundo semestre del curso escolar.

No entre demasiado fuerte

Llegar al segundo semestre del año escolar con metas y expectativas abrumadoras para ti mismo te llevará inevitablemente al fracaso. Por ejemplo, digamos que este segundo semestre tienes el objetivo de mejorar tu B+ en inglés a una A. Tener este objetivo de subir una nota significativamente no es la mejor mentalidad para empezar el semestre. Anímate a pensar más profundamente en tus objetivos. ¿Por qué tienes un B+ en inglés en lugar de un día? ¿Es la procrastinación? ¿Tienes dificultades con un determinado concepto? A continuación, aborda el problema específico en cuestión, en lugar de tener un objetivo amplio. Aunque tener metas como estudiante es beneficioso e importante, demasiadas metas o metas poco realistas pueden empezar a actuar como una carga en tu ya agitada vida.

Sobre todo porque volverás de las vacaciones de invierno con los propósitos de Año Nuevo, recordarte a ti mismo que debes entrar con calma en el segundo semestre es clave.

Recientemente, he reflexionado sobre mi primer semestre de estudios. Con la reflexión viene el deseo de mejorar. Durante las vacaciones, he tomado nota de todos los aspectos de la escuela en los que quiero trabajar. Aunque quiero tener en cuenta estos objetivos y ambiciones, también quiero seguir cuidando de mí misma y dar prioridad a mi bienestar. Mantener el equilibrio es más importante que cualquier objetivo o expectativa.

Tener una fuente de motivación

Todos tenemos diferentes fuentes de motivación. Para algunos, la motivación para el segundo semestre del año escolar viene del verano, que está a sólo unos meses de distancia. Para otros, la motivación viene de pensar en las vacaciones de primavera. Sea cual sea tu motivación, aprovéchala. Cuando los estudios se pongan difíciles y todo te parezca demasiado abrumador, recuérdate esta motivación. Cuando compaginar los estudios con las actividades extraescolares te parezca imposible, recuerda esta motivación. Cuando te sientas abrumado por el fastidio y la frustración, recuérdate esta motivación.

Pero, a veces, encontrar la motivación puede parecer imposible. Hágase la siguiente pregunta: "¿Qué me hace querer seguir adelante?" Su motivación puede parecer menor al principio. Por ejemplo, digamos que usted, junto con su familia, sale a cenar cada fin de semana. Esperar esta cena familiar durante una semana difícil te servirá de motivación cuando sientas que no tienes motivos para seguir intentándolo.

Planifique con antelación

La mayoría de los adolescentes están de acuerdo en que planificar con antelación es esencial para tener éxito en la escuela. Pero, cuando llega el momento de planificar la semana, los adolescentes pierden la motivación. Los adolescentes a veces olvidan lo importante que es estar al día con las tareas, los deberes y los exámenes. Hacerlo puede hacer que las semanas difíciles de la escuela sean mucho más fáciles.

Todos procrastinamos. Pero el segundo semestre es el momento de gestionar bien el tiempo. Cuando eres consciente de todas tus tareas, deberes y exámenes de la semana, te sientes preparado y en control. Sentirte seguro de tus estudios hará que el segundo semestre pase volando. En cambio, si dejas constantemente las tareas para el último momento y te sientes poco preparado, los estudios te resultarán innecesariamente pesados.

Todos los estudiantes tienen el poder de adelantar su vida cotidiana. Deberíamos hacer que nuestro objetivo fuera dar prioridad a la planificación anticipada.

Sepa que habrá semanas difíciles

Es poco realista decir que no habrá semanas escolares difíciles en las que los profesores amontonen los deberes y tú sientas que tienes un sinfín de tareas en tu lista de pendientes. Pero, cuando te enfrentes a estas semanas difíciles, debes recordarte a ti mismo que habrá semanas buenas, semanas en las que podrás gestionar fácilmente tu carga de trabajo. Esta es, sin duda, la parte más difícil de ser estudiante: lidiar con los días y semanas difíciles.

Recuerda que no estás solo. Otros adolescentes están en la misma situación que tú. Este es el momento de recordarte tu motivación. Recuérdate a ti mismo que vas a superar la semana de una sola vez. Y lo que es más importante, prioriza ciertas tareas sobre otras. ¿Qué tareas tienen un mayor impacto en tus notas? ¿Qué exámenes son más importantes? Pensar estratégicamente en la plétora de deberes que tienes entre manos lo pondrá todo en perspectiva.

Priorizar el autocuidado

Cuidarse es vital en el segundo semestre. Después de una larga y agotadora jornada escolar, te mereces tener un poco de tiempo para relajarte y desconectar. Si todo el día está repleto de trabajo, te agotarás. E inevitablemente, perderás toda la motivación. Tomar un baño, leer, ver la televisión o pasar tiempo con la familia y los amigos, entre otros actos de autocuidado, es necesario para lograr un equilibrio saludable entre la escuela y tu bienestar.

Todas las noches, aproximadamente una hora antes de irme a la cama, veo un episodio de mi programa de televisión favorito. Durante mi ajetreado día, tengo este tiempo para mí que me hace ilusión. Todos necesitamos tiempo lejos de la escuela y los deberes. Dar prioridad a tu bienestar mental es más esencial que nunca.

A medida que nos sumergimos en el segundo semestre de la escuela, es importante tomar la escuela un día a la vez. Recuerda tratarte con amabilidad y cuidarte en todo momento. Estos consejos están aquí para ti en tus días buenos y malos.

Categorías:

Noticias relacionadas