Síndrome del impostor

Síndrome del impostorEl

síndrome del impostor en el lugar de

trabajo

El verano pasado tuve la oportunidad de hacer prácticas en un bufete de abogados. Los abogados del bufete eran mayoritariamente hombres, y yo era una de las cuatro chicas que trabajaban allí. Inmediatamente sentí una extraña y abrumadora sensación de síndrome del impostor, un fenómeno psicológico que consiste en sentir que no nos lo merecemos en algún aspecto de nuestras vidas.

La mayor parte del tiempo, sentimos que no pertenecemos, como si fuéramos extraños, y nos cuestionamos constantemente si merecemos elogios, lo que provoca un detrimento de nuestra autoestima. Nos hacemos preguntas como "¿Por qué estoy aquí?" y "¿Qué me da derecho a estar aquí?", minimizando y saboteando constantemente nuestros propios éxitos.

También se sabe que esta experiencia se centra sobre todo en las mujeres, ya que la desigualdad de género sigue muy presente y las mujeres no son tan respetadas como los hombres en sus campos.

Mujeres con síndrome del impostor

Mujeres de gran éxito también han admitido sufrir el síndrome del impostor, desde nuestra ex primera dama Michelle Obama hasta la actriz de Hollywood Emma Watson. Sin embargo, en los lugares de trabajo profesionales, la noción de quién tiene más logros es conocida por ser culturalmente poco fiable y sesgada.

Ha habido sistemas perdurables en los que "el hombre blanco" ha sido superior.

Sin embargo, aún no está claro cuál es la causa del síndrome del impostor, pero se trata de un problema muy extendido en culturas que "valoran el exceso de trabajo y el individualismo" De hecho, quienes presentan rasgos de personalidad como el perfeccionismo, una baja autoeficacia y un mayor nivel de ansiedad, tienen un mayor riesgo de sentirse inadecuados, especialmente en entornos nuevos con mucha presión para tener éxito.

Individualidad e independencia

Las soluciones a este problema no son definitivas, pero podemos dar pequeños pasos para mitigar estos efectos. Por ejemplo, no debemos compararnos con los demás; de lo contrario, nos veremos sumidos en una espiral de "no soy lo bastante bueno para este mundo". Además, el uso que hacemos de las redes sociales desempeña un papel muy importante, ya que muchos se presentan en ellas de formas que no se corresponden con quienes son en realidad, ocultando las dificultades de sus vidas, lo que hará que el público crea que son inferiores, exacerbando el sentimiento de ser un fraude.

Y lo que es más importante, no dejemos que nuestra experiencia del síndrome del impostor nos impida alcanzar nuestro verdadero potencial. Este mensaje se ha repetido innumerables veces, pero es cierto. Te animo sinceramente a que no te detengas porque estás donde debes estar.

Empoderamiento femenino en el lugar de

trabajo

Los directivos de las empresas y los líderes en general deben fomentar una cultura laboral de apoyo para poder mitigar las experiencias del síndrome del impostor y ayudar a las chicas a canalizar las dudas sobre sí mismas hacia la motivación. Si crees que no te sientes lo suficientemente competente y que los demás piensan lo mismo de ti, aunque sigas trabajando duro, los demás acabarán descubriendo la verdad sobre ti.

Además, debemos tener en cuenta que como mujeres que nos sentimos como una impostora, esto significa que tenemos algún grado de éxito en nuestras vidas para sentirnos así, y debemos estar agradecidas. Deja que los demás vean tu verdadero yo.

Más información sobre las mujeres en el trabajo.

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